Hay veces que no dan ganas de continuar. Hay veces en las que uno está a un paso de tirar todo, de dejarse caer al suelo y no seguir adelante. Hay veces en las que te levantas y dices: “hoy es un buen día”, un buen día para dejar todo y a todos atrás. Sin embargo, uno lucha contra esos pensamientos y logra vivir, un día a la vez.