Soy como el viento, puedes sentirme pero no verme.
Soy como el recuerdo olvidado que dejaste sobre la mesa del café.
Soy lo que siempre has soñado y nunca logrado. Soy todo lo que anhelas y esperas.
Soy como tú quieres que yo sea.
Soy tu compañía en los momentos más difíciles.
Soy todo y nada.
Puedo ser lo peor de tu vida.
Puedo ser lo que más has temido.
Puedo ser todo lo que no quieres que sea.
Puedo ser tu peor enemigo.
Pero todo depende de ti, y de cómo me trates.
No me odies porque odiándome no vas a poder resolver nada.
No llores, porque tus lágrimas no podrán cambiar nada de lo que has hecho.
No grites, porque tus gritos no sanarán el dolor.
Lo mejor que puedes hacer es sonreír, porque la sonrisa es la ventana al alma.
Y por último, no trates de alejarte de mí, porque siempre estaré contigo cada vez que veas el espejo.