¿Cómo se le dice a alguien
tan especial como tú
que me gusta tu forma de ser,
tu risa,
tu manera de mirar el mundo?
¿Cómo se confiesa un sentimiento
sin temblar,
sin romper la magia suave
de esta amistad que cuido
como un tesoro?
Quisiera decírtelo
con la calma de un suspiro,
sin asustarte,
sin pedirte nada,
solo abriendo el corazón
un poquito.
Decirte que a veces
pienso en ti sin querer,
que tu nombre aparece
sin ser llamado,
que tu recuerdo
camina conmigo
en cada rincón del día.
Decirte que te admiro,
que te quiero bien,
que me inspiras,
y que hay algo en ti
que me hace volver siempre.
Pero también decirte
que no quiero perderte,
que si mis sentimientos
no encuentran eco en los tuyos,
no pasa nada:
seguiré aquí,
cuidando tu amistad
como lo más bonito que tengo.
Así que si un día notas
que mis palabras tiemblan,
que mis ojos callan,
o que mi voz se quiebra un poco…
no es miedo,
es cariño.
Es que me gustas.
Y no quiero perderte
por decirlo.