Eres como ese atardecer que se refleja en la ventana de su casa,
natural, radiante y capaz de iluminar hasta el día más oscuro.
Tu sonrisa es una invitación a detener el tiempo
y perderme en la magia de tu mirada.
Solo con verte ahí, tan llena de vida,
haces que el mundo a mi alrededor desaparezca.
Tu rostro refleja una dulzura que me hipnotiza,
y esa tranquilidad es como un refugio para el corazón.
No sé si es el paisaje o el destino,
pero ambos parecen haberse puesto de acuerdo
para resaltar tu belleza.
Si pudiera, me quedaría justo al lado de esa ventana,
escuchando tus pensamientos
y sintiendo cómo tu risa se convierte en mi melodía favorita.
Si el amor tuviera un rostro,
estoy seguro de que se parecería al tuyo,
tan lleno de vida, tan lleno de promesas.
Tag: travel
-
-
“En los preámbulos del amor ningún error es corregible” -El general y su laberinto.
Él había llegado por equivocación al pueblo de San Andrés. Su GPS lo había hecho tomar una ruta incorrecta y terminó varado en medio del parque de aquel pintoresco pueblo. Cuando pensaba que todo su día y viaje estaban arruinados, vio pasar de reojo a una joven con el cabello negro y liso que ondeaba con cada paso que daba. Al ver tanta belleza, no pudo hacer otra cosa que mirarla fijamente. Entonces se dio cuenta de que en el rostro de la muchacha se marcaba la constelación más hermosa del universo. Impresionado, decidió hablarle, pero su nerviosismo fue tanto que terminó tirando la moto en la que viajaba. La muchacha, al ver esto, se preocupó un poco al ver al joven caído, pero le dio una risa tierna al ver lo que había ocurrido. Así fue el comienzo de un amor imposible.
-
Los cambios nunca son fáciles, pero son muy necesarios. La naturaleza nos enseña esto cada año cuando llega el otoño. Podemos ver la majestuosidad de los árboles, que poco a poco parecen morir, cambiando el color de sus hojas hasta quedar sin ninguna, dejando solo las ramas que los adornan. Ver tanta soledad y el cambio tan radical en los árboles al principio puede generar un sentimiento de nostalgia y, a la vez, impotencia. Sin embargo, es la misma naturaleza la que nos ayuda a comprender que los cambios son necesarios y saludables. Después de los días grises, volvemos a florecer, cambiando nuestros colores por unos nuevos, más radiantes y potentes que antes, e incluso más fuertes. No te quedes estancado en lo que fue; lucha para superar el otoño, y en primavera serás una mejor versión de ti mismo. No dejes que esa pequeña nube gris opaque lo grandioso que eres.
-
El domingo la vi. Llevaba un vestido blanco con estampado de girasoles que la hacía lucir más radiante de lo normal. Iba caminando de la mano de su mamá mientras cruzaban la calle cerca del pequeño parque de la ciudad. Al verla caminar, sentí una emoción que no sentía desde hace mucho. Ver su cabello bailar con el viento y sus caderas moverse de lado a lado me hizo recordar el largo viaje que tomé a través del océano Atlántico para llegar a esta ciudad perdida en medio de las montañas. Al ver tanta belleza, me era casi imposible no hipnotizarme y enamorarme de ella. El domingo la vi, y descubrí que los domingos no son tan malos como dicen.